FALTA TIEMPO PARA EL «JOGO BONITO»

Sobre las nuevas tendencias del fútbol moderno.

El estilo de juego del fútbol actual poco se parece a la selección campeona del mundo de Brasil de los 70. Sin duda el deporte más popular del mundo ha evolucionado mucho en los últimos años, así como tantos otros. Hoy analizaremos un detalle único que todos los especialistas pasaron de largo, la celebración del gol.

Por eso te invito a que vuelva al pasado y recuerde como Pelé celebraba el gol con su tradicional puñetazo en el aire, ya cayendo en plena alegría plasmada con una inmensa sonrisa en su rostro. O entonces la celebración del genio del fútbol español, preparada en el vestuario por el fisioterapeuta, pidiendo que escribiera en la camiseta interior del uniforme: “Dani Jarque siempre con nosotros”. Ese era Andrés Iniesta, quién marcaría el gol necesario para hacer España campeona mundial por primera vez en su historia.

Falta tiempo para el jogo bonito

Cuando fijamos nuestra mirada en manera de conmemorar cada gol observamos que cada vez son menos frecuente las sonrisas, los bailes alegres ensayados o improvisados, los gestos con corazones, los besos cariñosos en los escudos, los homenajes a los recién nacidos y los mensajes amorosos en las camisetas. De hecho, hoy en día sacarse la camiseta es considerada una penalidade en el nuevo reglamento, algo que no había antes.

Por otro lado, es cada vez más común vernos caras de rabia, euforia exagerada, gritos enfurecidos, gestos agresivos, como guerreros fuera de quicio, hasta con un poco de baba en la boca. Cada vez menos sonrisas y más muñecas expresando potencia mezclados con la emoción de locura. ¿Te acuerdas de la celebración del gol de Maradona ante la Grecia en el mundial de 94 en los Estados Unidos, un partido antes de que le pillaran por doping? Es esta forma de celebrar, cada vez más frecuente, a qué me refiero. O el salto característico de Cristiano Ronaldo con los pies separados y los brazos que se abren a los costados mientras grita con cara de emperador romano: Sí!!! ¿Será que están todos cada vez más drogados o enloquecidos? ¡No creo!

Es verdad que la selección brasileña puede ser una excepción. El pueblo brasileño siempre se destacó por su natural alegría, así como los equipos de África, donde es más frecuente demostrar una mayor alegría tras marcar un gol. Además, la selección canarinha cuenta con una ventaja, casi siempre está animada con samba tocado por los jugadores en los momentos previos y post partido. Por otra parte, los brasileños también expresan cada vez más más rabia que alegría en sus celebraciones. Y el presente artículo intenta desvendar lo que se esconde por detrás de lo podríamos llamar un aderezo del fútbol, la celebración del gol.

¿Estarían infelices estos jugadores privilegiados que acaban de hacer historia? Será que la alegría ya no es la emoción predominante cuando se marca un gol? ¿Será que reina en el fútbol moderno un ambiente tan intenso y exigente, donde la expresividad manifestada de forma natural es la que se asemeja con la de un guerrero? Podríamos preguntar aún… ¿será que fue la manera de jugar que influenció la forma de celebrar los goles, o será que fue la personalidad de los jugadores que marcan goles que cambió el fútbol actual? No obstante, seguir por esta senda sería lo equivalente a estar filosofando sobre a quien nació primero, el huevo o la gallina.

Falta tiempo para el “jogo bonito”

Podemos comentar otros aspectos que cambiaron en los últimos 50 años, desde la generación de Pelé, Tostão, Rivellino, Gérson, Jairzinho, entre otros. Empezando por el equipamiento del deporte, podemos decir que el balón y las churreras evolucionaron razonablemente en el sentido de una mayor agilidad y velocidad. Pero el tamaño de la cancha así como el travesaños, la hierba, y todas las reglas del fútbol se mantuvieron prácticamente las mismas que hace medio siglo. Parece que lo que más cambió en estos últimos años fue la preparación de los jugadores.

En la búsqueda por un mejor rendimiento se desarrolló numerosas técnicas de entreno novedosas, además de la mejora en la preparación soporte como el preparo físico, nutricional y hasta psicológico. Obviamente los entrenos tácticos fue lo que más se revolucionó con todo el trabajo estadístico como soporte y nuevas teorías del juego.

También se nota que el ambiente futbolístico cada vez más competitivo y con oponentes más preparados genera una mayor presión sobre los hombros de los jugadores. Lo que podría verse reflejado en la manera de celebrar tras la consecución de uno de los objetivos de este deporte, marcar goles.

La liberación de esa presión podría ser una gran influencia sobre el estilo de celebración de los jugadores actuales.

Lo que justificaría las caras de rabia, tal como un guerrero en el campo de batalla que cuando mata a su enemigo primero branda, para después relajarse y sonreír. Otro aspecto muy marcante cuando comparamos estas dos eras del fútbol es la velocidad. Hoy con jugadores cada vez mejor preparados físicamente el fútbol está marcado por la gran velocidad en los desplazamientos, la velocidad del balón en los chutes, y en las jugadas colectivas igualmente. ¿Habéis visto cómo son rápidos los japonés en este mundial? Me parece que es su principal arma, la rapidez.

Hay una tendencia también reflejada en los chutes a portería, que son cada vez más en líneas rectas, como disparos, mientras que antiguamente se veía mucho más parábolas redondeadas. Acompañando este fútbol cada vez más directo y rápido se hacen menos frecuentes algunas formas muy bonitas y elegantes de jugar como la vaselina, la bicicleta, el autopase, el elástico, etc.

Es el triunfo del fútbol de resultado por encima del fútbol bonito de se ver.

Pero debemos sumar a estos dos aspectos, otro muy marcante en el fútbol actual, la escasez de tiempo. Los entrenadores ya reconocen que cada vez los equipos y el staff disponen de menos tiempo para entrenar, prepararse, descansar, estudiar, etc. Sería natural que, sin darse cuenta, los jugadores tuvieran menos tiempo para celebrar los goles o para preocuparse por ello.

Al final, cada vez los jugadores deben repartir su limitado tiempo entre los diferentes profesionales que les asesoran: entrenadores, preparadores físicos, médicos, fisioterapeutas, psicólogos, manager. Cada vez más tienen que estar presentes ante la prensa o campañas de marketing, así como preparando material para sus campañas publicitarias, sin contar el tiempo dedicado a la familia.

Será que la selección brasileña, sedienta por fiesta, encontró sin querer la solución a esta necesidad particular en una época donde escasea el tiempo, llevar la fiesta al vestuario! Seguramente esa solución se presenta mejor que salir a las escondidas para una noche de juerga fuera de la concentración regada de alcohol y otras sustancias, para enfrentarse el entreno del día siguiente con resaca y una posible bronca por parte de la comisión técnica. A lo mejor, la solución está en ser creativo al juntar dos en uno, es decir, dos necesidades en la misma ocasión. Así como los jugadores españoles han tenido un rato para confraternizar con sus familias en la concentración en Dubai después de perder contra Japón.

Mientras el fútbol sigue cada vez más la estratégia defendida por Bruce Lee: – no necesito ser más fuerte que mi oponente, sino más rápido. – la cuestión de falta de tiempo nos pide que esperemos. Pues, paradojalmente, necesitará más tiempo para mostrarnos el camino.

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