MEDITANDO SOBRE EL INFINITO

Una charla informal a cerca del nuestra percepción del universo y otros conceptos de la existencia humana.

Hombre meditando sobre el infinito

Giulia: ¿Para ti de dónde viene todo lo que existe? ¿O sea, qué es el universo para ti?

Thiago: Eso es muy loco, porqué yo creo que el universo es infinito. Ya la materia es una otra historia, me refiero al concepto de espacio.

Giulia: ¿Infinito?

Thiago: Existimos en el espacio total único que es infinito! Y que fuerte como nos cuesta entender el concepto de algo infinito, ¿verdad? Solo de imaginar el espacio ser infinito ya huye a nuestra comprensión. Porque si fuera finito, cuando acabara el limite de ese espacio finito tendría que haber algo más, ¿correcto? Así sucesivamente hasta nunca acabar. La idea de espacio es infinita en su propia concepción.

Si viajásemos en una nave espacial extremadamente veloz hasta el fin del espacio. Llegando ahí encontraríamos algún lugar más allá del limite del universo. Tendría que haber algo después, y así continuamente, volviendo a la idea que espacio es infinito porque no podría ser de otra manera.

Giulia: ¡Guau, es verdad!

Thiago: Vivimos perdidos en un espacio infinito que incluso es difícil de comprender. Entonces imagina lo grande que podría ser. Eso nos muestra que la probabilidad de que hayan otros planetas con vida es altísima.

Giulia: Tienes razón.

Thiago: Otra cosa es si esos seres son capaces de venir a nuestro planeta o no, pero eso ya sería otro tema.

El tiempo es otro concepto también infinito, al cual también intentamos encuadrarlo en un concepto mental más fácil de asimilar. Justamente porque es complicado para la mente humana entender la idea que algo realmente infinito pueda existir.

Giulia: ¿Entonces, el tiempo sería infinito también?

Thiago: Según mi ver, sí. ¿Porque, cómo puede algo terminar? ¿Qué sucedería después? Y lo que suceda será la prueba de nunca acaba el tiempo, siempre habrá algo después. Y hacia atrás igual, no hay un comienzo, ¿pues qué habría pasado antes del comienzo? Nunca puede haber un comienzo. Pues siempre fue necesario un momento causante de ese comienzo.

Meditando sobre el infinito

No, me refiero a todo lo que existe, existió o va existir. Mismo antes de los científicos llamaran de Big Bang, la gran explosión que dio origen al universo conocido actualmente, ya existía el desarrollar del tiempo. Imagínate, algo no puede comenzar sin estar ubicado en algún momento del tiempo. Sería inútil preguntar: ¿Un punto cuándo? Y que habrá pasado antes del evento inicial, algo habrá pasado antes y así sucesivamente.

Giulia: Lo que quieres decir es…

Thiago: Estamos perdimos en medio del infinito espacial y viviendo un momento cualquier del tiempo que durará para siempre! Jajaja

Ahora nosotros aquí, con concepciones racionales de una limitada mente humana intentando entender que es el universo y el tiempo. Claro, nos cuesta entenderlo. En efecto, las condiciones de la existencia y del universo no están preocupados si somos capaces de comprenderlos, no existen para satisfacernos.

Giulia: ¿Y el alma, crees que existe?

Thiago: Pienso que sí.

Giulia: ¿Y en tu opinión hay vida después de la muerte?

Thiago: Yo lo tengo claro que cuando fallecemos lo que muere es solo el cuerpo. Porque mira, estamos hechos de varios tipos de cuerpos, o llamemos de planos, además de la parte física con carne y huesos. Hay cosas más sutiles como la energía, las emociones o los pensamientos.

Cuando el organismo ya no puede más mantenerse vivo lo que muere es apenas lo denso, igual a una vestimenta que se ha estropeado o desgastado. En mi opinión la consciencia sigue existiendo, porque a pesar de ella habitar el cuerpo está hecha que otro tipo de energía, diferente de la materia densa.

Giulia: ¿Entonces el alma que sería?

Thiago: Para mí, el alma es la consciencia una vez embebida de una personalidad. En el hinduismo llaman la individualidad de la consciencia en su estado mas puro, de púrusha. Refiriéndose no a la personalidad, sino la semilla de la consciencia que habita en cada ser vivo.

Giulia: Sí, pero lo que me intriga es entender la logística de todo eso, cómo funciona.

Thiago: Bueno, nadie sabe al cierto, pero yo creo que cuando morimos el alma debe quedarse un periodo viviendo a través de la personalidad, las emociones, las sensaciones y los recuerdos hasta evolucionar hacia algo más sutil que supongo ser el púrusha. Lo que en las religiones llamarían de Dios. Porque cuando ya es consciencia pura, se fundiría con él todo, con la consciencia mayor, llame como quieras.

Dicen los Kardeccistas que el mundo de los humanos y el de los espíritus coexiste en el mismo espacio que habitamos, pero en otra dimensión. Yo tampoco lo entiendo muy bien, pero si quieres puedes estudiar la doctrina espiritista, de Allan Kardec. Estudiar los fundamentos de esa doctrina para entender su teoría.

Giulia: Interesante…

Thiago: Sí, es algo muy interesante leer en el libro de los espíritus, cuando presentan la descubierta del mundo espirita con el mensaje de esos primeros espíritus contactados. Los mismos explican que el mundo en vivimos es apenas transitorio y el mundo real de verdad sería el suyo. Y tiene sentido, porque estamos aquí para aprender y para evolucionar, o sea, estamos de paso. Pero eso se podría cuestionar , porque para nosotros el mundo establecido es aquel que vivimos en vida. Para ellos que ya no están encarnados es el suyo, claro. Cada uno diciendo que el mundo natural es aquel del cual tiene más consciencia.

Giulia: Vale. ¿Y esa historia de reencarnación?

Thiago: Yo que sé! Pero imagino que un alma puede estar existiendo durante muchos años, a lo mejor siglos, 700 años o más. Y durante ese periodo a lo mejor encarna unas cuantas veces. Quizás sea por eso que ellos, los espíritus, declaran que su mundo es el mundo real porque dura mucho mas que una vida. Y también en el hinduismo se cree en la reencarnación como algo natural.

Giulia: Sí, pero aun hay cosas que no entiendo. ¿Qué pasa con las almas nuevas? Y el hecho de que en el mundo hay cada vez más gente viva a la vez? ¿Cómo se explicas eso, eh?

Thiago: Pues sí, yo también ya me pregunté sobre esa cuestión. Supongo que deban haber almas nuevas que encarnan por la primera vez. Pero de donde surgen estos almas, y quien decide dónde encarnan ya no lo sé. A lo mejor vienen de otros animales.

Giulia: Hum, puede ser. Wau, ya es una de la madrugada y seguimos meditando sobre el infinito!

Thiago: Vamos a dormir porqué esta conversación ya está muy filosófica, jajaja.

PS: Esta charla sucedió de verdad entre dos personas muy lucidas, y sin la influencia de cualquier tipo de drogas.

Una respuesta a «MEDITANDO SOBRE EL INFINITO»

  1. […] en día, todavía seguimos sin poder explicar un sinnúmero de fenómenos de nuestra existencia, como por ejemplo: la infinitud del universo, la dimensión del tiempo, la […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.